Retos fiscales de la tributación digital en la era Gemini y Chatgpt

Retos fiscales de la tributación digital en la era Gemini y Chatgpt

La economía digital, impulsada por el uso masivo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) e internet, ha gestado un nuevo modelo de negocios que redefine las fronteras del comercio global.

Esta transformación, a menudo denominada la cuarta revolución industrial, presenta un desafío estratégico sin precedentes para los sistemas tributarios tradicionales.

El núcleo del problema radica en que las empresas modernas ya no necesitan una infraestructura tangible en un país para generar ingresos significativos en él. Consideremos un ejemplo cotidiano: un usuario en Perú compra un libro a través de una tienda online cuya sede está en España.

Esta simple transacción desencadena una serie de interrogantes fiscales complejas: ¿dónde deben pagarse los impuestos correspondientes? ¿En España, donde reside la empresa? ¿En el país donde se aloja su servidor web? ¿O en Perú, donde el servicio es económicamente aprovechado por el consumidor final?

La capacidad de generar rentas sin presencia física ha vuelto obsoletos los cimientos de la tributación internacional.

Retos fiscales de la tributación digital en la era Gemini y Chatgpt

Nuevo paradigma para la tributación digital

A continuación detallamos las características disruptivas:

Dinamismo: Una movilidad sin precedentes de activos, funciones y personas, que permite operar globalmente desde cualquier lugar.

Transcendencia de los datos: Los datos de los usuarios se han convertido en la materia prima fundamental, comercializada por gigantes tecnológicos a cambio de servicios aparentemente «gratuitos».

Impacto de la red: El valor de muchas plataformas, como Instagram o TikTok, se genera por la interacción y la influencia de unos usuarios sobre otros, creando un valor económico difícil de localizar geográficamente.

Uso de plataformas multilaterales: La intermediación de gigantes como Amazon o Booking facilita la interacción global entre proveedores y clientes, difuminando aún más las jurisdicciones fiscales.

Inestabilidad de mercados: La velocidad con la que fluye la información exige una adaptación constante. Empresas que fueron líderes, como Nokia o Blackberry, desaparecieron al no poder seguir el ritmo de la innovación.

Tendencia al oligopolio: La volatilidad del mercado impulsa a las empresas digitales a consolidar posiciones dominantes, concentrando el poder en un puñado de actores como Amazon o Facebook.

Frente a esta disrupción, la respuesta de las administraciones tributarias ha sido inevitable y contundente: contraatacar la digitalización con un arsenal tecnológico propio, adoptando la Inteligencia Artificial (IA) como la principal herramienta para adaptar la fiscalización a la nueva realidad digital.

La Respuesta Tecnológica: IA en la Lucha Contra la Evasión Fiscal en Perú

En respuesta a los desafíos de la economía digital, las administraciones tributarias de todo el mundo, incluida la SUNAT en Perú, están adoptando de manera decisiva la Inteligencia Artificial y el Big Data. Esta no es una estrategia a futuro, sino una realidad operativa diseñada para cerrar la «brecha fiscal» y modernizar la supervisión del cumplimiento tributario.

Para comprender la magnitud de esta transformación, es fundamental analizar las causas estructurales que perpetúan la evasión fiscal en el país.

1. Desconfianza Institucional: La percepción generalizada de corrupción y de un uso ineficiente de los fondos públicos desincentiva el cumplimiento voluntario de las obligaciones fiscales por parte de los ciudadanos y empresas.

2. Complejidad del Sistema Fiscal: Un marco normativo intrincado y de difícil comprensión puede llevar al incumplimiento, ya sea de manera intencionada o por simple error, creando un entorno propicio para la evasión.

3. Alta Informalidad Económica: Con una tasa de informalidad que alcanza el 75% de la economía, una de las más altas de la región, superada solo por países como Bolivia (80%), un vasto segmento de negocios opera al margen del marco regulatorio, eludiendo sistemáticamente sus responsabilidades fiscales y generando competencia desleal.

4. Falta de Educación Fiscal: Un conocimiento deficiente sobre la importancia de los impuestos para financiar servicios públicos esenciales y promover el bienestar social contribuye a normalizar las conductas evasivas.

Brecha fiscal y el impacto en la reacudación fiscal

La consecuencia directa de estos factores es la brecha fiscal, definida como la diferencia entre la recaudación teórica que el Estado debería percibir y la que realmente ingresa a las arcas públicas. Su impacto en la vida de los peruanos es profundo y tangible:

Menor inversión pública: Limita la capacidad del gobierno para financiar infraestructura crítica como carreteras, hospitales y escuelas.

Deterioro de servicios esenciales: Afecta directamente la calidad de la salud y la educación al reducir los recursos disponibles.

Competencia desleal: Las empresas evasoras pueden ofrecer precios artificialmente bajos, perjudicando a los negocios que sí cumplen con sus obligaciones.

Aumento de la desigualdad: La carga fiscal recae de manera desproporcionada sobre los contribuyentes formales, exacerbando las brechas sociales y económicas.

Frente a este panorama, la SUNAT ha desplegado un conjunto de herramientas tecnológicas avanzadas para atacar la evasión desde su raíz digital, marcando el inicio de una nueva era en la fiscalización.

El arsenal digital de SUNAT: De la auditoría tradicional a la fiscalización algorítmica

La metodología de fiscalización de la SUNAT ha experimentado un cambio fundamental, evolucionando desde un modelo reactivo basado en auditorías tradicionales hacia un sistema de supervisión proactivo, automatizado y potenciado por Inteligencia Artificial.

Este enfoque se alinea con la visión global de la «Tax Administration 3.0» promovida por la OCDE, donde la tributación se integra de manera fluida y digital en los procesos naturales de los contribuyentes.

El poder de estas herramientas algorítmicas es precisamente lo que hace que las ambigüedades legales, como la definición de «servicio digital», sean tan peligrosas: un algoritmo no espera un debate legal para actuar, sino que marca una inconsistencia según la interpretación de SUNAT, generando un problema inmediato para el contribuyente.

Aplicaciones Clave de la IA en la Gestión Tributaria

El arsenal tecnológico de la SUNAT ya está operativo y se compone de varias herramientas sofisticadas diseñadas para hacer la fiscalización más precisa, eficiente y predictiva.

1. Análisis de Big Data y Detección de Inconsistencias: Desde 2018, la SUNAT utiliza tecnologías de Big Data para cruzar masivamente información de diversas fuentes (comprobantes electrónicos, declaraciones, movimientos bancarios, etc.) y detectar incrementos patrimoniales no justificados. La escala de esta operación es inmensa: solo en 2023, su canal virtual procesó 45 millones de transacciones.

2. Modelos Predictivos y Gestión de Riesgos: Mediante algoritmos de Machine Learning, los sistemas de la SUNAT pueden anticiparse a las conductas de riesgo. Se utilizan modelos predictivos para identificar a los contribuyentes con alta probabilidad de incumplimiento, de caer en mora o de fallar en un plan de fraccionamiento. Existen incluso modelos específicos para detectar la creación de empresas fantasma o Sujetos sin Capacidad Operativa (SSCO).

3. Monitoreo en Tiempo Real: La capacidad de supervisar transacciones comerciales de forma constante permite a la SUNAT identificar comportamientos sospechosos de manera inmediata, previniendo el fraude fiscal antes de que se consolide.

4. Herramientas para Auditores (Aplicativo ATENEA): La IA no solo opera de forma autónoma, sino que también funciona como un multiplicador de fuerza para los fiscalizadores. El aplicativo ATENEA, cuya construcción fue la iniciativa clave de 2024, es una plataforma que centraliza y consolida toda la información de riesgo de un contribuyente, permitiendo a los auditores ejecutar fiscalizaciones más informadas y certeras.

El Nuevo Proceso: Fiscalización Parcial Electrónica

Uno de los resultados más tangibles de esta transformación es la Fiscalización Parcial Electrónica, un procedimiento ágil y totalmente digital que se basa exclusivamente en la información que la SUNAT ya posee en sus sistemas. El proceso sigue un cronograma estricto:

1. Notificación de Liquidación Preliminar: La SUNAT informa al contribuyente sobre las inconsistencias detectadas a través de sus sistemas digitales.

2. Plazo de 10 días hábiles: El contribuyente tiene este periodo para corregir las observaciones o presentar la documentación que sustente su posición.

3. Emisión de la Resolución Final: Tras evaluar la respuesta, la SUNAT tiene un plazo de 20 días hábiles para emitir la resolución de determinación o de multa.

4. Duración Máxima del Proceso: Todo el procedimiento debe concluir en un máximo de 30 días hábiles. Es crucial señalar que, actualmente, este mecanismo se aplica únicamente a revisiones parciales de la obligación tributaria, no a fiscalizaciones definitivas.

Este nuevo paradigma de fiscalización algorítmica se prepara para una nueva evolución con la llegada de la siguiente generación de inteligencia artificial: los modelos generativos como ChatGPT y Gemini.

La era de la IA generativa: El impacto de Gemini y ChatGPT en la tributación digital

La siguiente fase de la revolución tecnológica en la fiscalidad está marcada por la irrupción de la Inteligencia Artificial Generativa. Modelos como ChatGPT y Gemini representan un salto cualitativo desde los sistemas basados en reglas hacia interacciones conversacionales sofisticadas, capaces de comprender el lenguaje natural y generar contenido creativo.

Esta tecnología está destinada a transformar aún más la relación entre los contribuyentes y la administración tributaria.

Retos y Oportunidades de la IA Generativa Avanzada

La integración de modelos más sofisticados como ChatGPT en los servicios tributarios presenta tanto oportunidades revolucionarias como desafíos críticos que deben ser abordados con cautela.

• Precisión y «Alucinaciones»: Uno de los mayores riesgos de la IA generativa es su tendencia a «alucinar», es decir, a inventar información que parece verosímil pero es incorrecta. Un caso emblemático es el de Air Canada, cuyo chatbot proporcionó información errónea sobre una política de reembolsos.

• Valor Jurídico de las Respuestas: Un debate fundamental y aún no resuelto es si la orientación proporcionada por un asistente virtual de la administración tributaria tiene carácter legalmente vinculante.

• Privacidad y Seguridad de Datos: El uso de modelos de IA, especialmente aquellos entrenados en la nube o con datos externos, genera importantes preocupaciones sobre la confidencialidad y la seguridad de la información fiscal de los contribuyentes. Garantizar la protección de estos datos sensibles es un requisito indispensable para su adopción.

Si bien la tecnología avanza a un ritmo vertiginoso, su implementación no resuelve por sí sola los desafíos legales y estructurales que persisten en el marco fiscal peruano para la economía digital.

Los Retos Estructurales de la Tributación Digital en el Perú

Más allá de la impresionante implementación tecnológica, el Perú enfrenta desafíos legales y estructurales de fondo para adaptar su marco tributario a la economía digital. Estas cuestiones son el epicentro del debate sobre la modernización y la equidad fiscal en el país.

El Nudo Legal: ¿Qué se Considera un ‘Servicio Digital’?

Uno de los conflictos legales más importantes gira en torno a la definición de «servicio digital» para efectos del Impuesto a la Renta. La normativa peruana exige que, para ser gravado como tal, un servicio debe ser «esencialmente automático«. Este requisito ha generado interpretaciones divergentes entre la administración y los órganos resolutores:

• Postura de la Administración Tributaria (SUNAT): Sostiene que los servicios listados explícitamente en el reglamento (como el hosting o el software como servicio) califican automáticamente como digitales, sin necesidad de analizar su grado de automatización.

• Postura del Tribunal Fiscal y la Corte Suprema: Mantienen un criterio más estricto, argumentando que incluso los servicios listados deben cumplir con la característica general de ser esencialmente automáticos, instantáneos y dependientes de la tecnología de la información. Esta interpretación excluye, por ejemplo, consultorías profesionales que se apoyan en la tecnología pero cuya esencia es la intervención humana.

Esta divergencia no es meramente académica; tiene implicaciones financieras directas. Para las empresas, la interpretación restrictiva del Tribunal Fiscal puede significar la diferencia entre un servicio no gravado y uno sujeto a retenciones del Impuesto a la Renta, afectando la estructura de costos de toda la operativa digital.

La Tributación de los Gigantes Digitales: Avances en el Cobro del IGV

Un avance significativo y reciente ha sido la creación de un mecanismo para la recaudación del Impuesto General a las Ventas (IGV) a los proveedores de servicios digitales no domiciliados. Aunque legalmente estos servicios ya estaban gravados, no existía un procedimiento efectivo para su cobro.

El Decreto Legislativo N.° 1623 estableció finalmente este mecanismo. Como resultado, a diciembre de 2024, más de 50 de las principales plataformas internacionales, entre ellas Netflix, Google, Meta, Spotify y Apple, se han inscrito en el Registro Único de Contribuyentes (RUC) de la SUNAT para comenzar a declarar y pagar el IGV correspondiente, nivelando el campo de juego con los proveedores locales.

El Dilema del Nómada Digital

El fenómeno de los nómadas digitales representa otro desafío para los sistemas fiscales. A diferencia de países como España, Portugal o Colombia, que han implementado regímenes fiscales especiales, el Perú enfrenta una desconexión normativa.

Si bien el Decreto Legislativo N° 1582 ha reconocido la calidad migratoria de «nómada digital», aún no se ha desarrollado un régimen tributario especializado que acompañe este estatus. Actualmente, quienes operan bajo esta modalidad desde el país están sujetos a las reglas generales para personas domiciliadas o no domiciliadas, lo que genera ambigüedad y dificulta una fiscalización adecuada.

Estos desafíos estructurales, sumados a la fiscalización algorítmica, configuran un nuevo entorno que exige una adaptación estratégica por parte de todos los contribuyentes.

Conclusión: Navegar la Nueva Realidad Fiscal con Estrategia

La implementación de la Inteligencia Artificial por parte de la SUNAT ha transformado de manera irreversible la administración tributaria en el Perú. Nos encontramos ante un sistema que no solo es más eficiente en la lucha contra la evasión, sino también más exigente para todos los contribuyentes. La era de la fiscalización algorítmica ya no es una proyección futura, es una realidad operativa.

En la era de la fiscalización algorítmica, la improvisación no es un riesgo; es una sentencia financiera. La negligencia digital se ha convertido en el pasivo más costoso que una empresa puede asumir. Mantener registros digitales impecables, asegurar la consistencia absoluta entre comprobantes electrónicos y declaraciones, y utilizar la tecnología para fortalecer el cumplimiento son imperativos ineludibles.

Por ello, el papel de la asesoría tributaria digital especializada trasciende su función tradicional. Ya no es un costo, sino una inversión estratégica crítica, contar con una guía experta es la única vía para convertir la obligación del cumplimiento en un arma competitiva, utilizando la precisión y la estrategia para navegar y dominar el nuevo tablero fiscal.

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